#6: Una comida rechazada
Maya se sorprendió, pero no se asustó de inmediato. Los animales de acuario no siempre comían durante cada horario de alimentación. Un cambio de temperatura, la actividad dentro del tanque o simplemente la falta de hambre podían hacer que un animal se saltara una comida.

Tully todavía nadaba con normalidad. No tenía heridas visibles y no parecía débil. Maya anotó la comida rechazada en el registro diario de cuidados. Planeaba observarlo de cerca, pero esperaba que Tully comiera al día siguiente.
