#40: Un hallazgo que parecía imposible
Tully se recuperó por completo y volvió a su rutina normal. Todo había comenzado con dos comidas rechazadas y una forma extraña de descansar. Esos pequeños cambios le indicaron a Maya que algo andaba mal mucho antes de que alguien conociera la causa.

Dentro del estómago de Tully, el veterinario encontró lo último que el equipo esperaba: un guante de goma completo para limpieza. Solo por un instante había parecido comida. Ese instante bastó para crear un problema que nadie en el acuario olvidaría jamás.
