#32: Una pequeña prueba
Al día siguiente, el veterinario permitió que Maya le ofreciera un trozo muy pequeño de pescado blando. Tully lo notó, pero no se movió de inmediato. Maya esperó. Después de varios segundos, el tiburón se levantó del fondo y se acercó lentamente a la vara de alimentación.

Tully abrió la boca y tomó la comida. El trozo desapareció con una rápida succión. Maya sonrió, pero no le ofreció otro. Un bocado exitoso era suficiente para la primera prueba. El tiburón estaba comiendo otra vez.
