#10: Ninguna herida visible
Maya examinó el cuerpo de Tully a través del vidrio. No había cortes, marcas de mordidas ni zonas hinchadas. Las aletas del tiburón parecían normales y nada se veía enredado alrededor de su cola o su cuerpo. Eran buenas noticias, pero también hacían que el problema fuera más difícil de entender.

Si Tully se hubiera lastimado, Maya quizás habría sabido qué hacer después. En cambio, el tiburón parecía sano mientras se comportaba como si estuviera incómodo. Las únicas señales claras eran las comidas rechazadas y la forma extraña en que Tully descansaba.
